viernes, 25 de abril de 2014

Alain Prost, el cordero con piel de lobo




El próximo 1 de mayo se cumplirán 20 años del trágico accidente que acabó con la vida de Ayrton Senna Da Silva y, como es de esperar, durante toda la semana que viene, las pantallas se llenarán con reportajes, especiales y programas dedicados a recordar la vida del astro brasileño, una vida marcada especialmente por un nombre: Alain Prost.

La Fórmula 1 es un circo, un espectáculo, un montaje sacado de las mejores producciones de Hollywood, y como en toda película, el héroe tiene su villano. Spiderman y el Duende Verde; Capitán América y Sin; Hulk y Abominación, y en lo que a nosotros nos atañe: Senna y Prost. La verdad es que la figura de este último se presta a la consideración de "malo de la película": bajito, pelo rizado y alborotado, vestimenta algo deprimente y una nariz simplemente indescriptible. A su lado apareció Ayrton, el joven brasileño; alto, atractivo y con un aura de misterio que lo perseguía dondequiera que fuese. Era como si en el paddock flotara polvo de hadas cada vez que aparecía con sus gafas de sol, su gorra roja de Nacional y la camiseta de Senninha. Y por si fuera poco, era rápido, carismático y salvaba vidas en pista (Erik Comas en Spa 1992).

Sin lugar a dudas Senna era "el piloto", tanto por su extraordinario talento al volante como por su simpatía; y en 1994, curiosamente 2 semanas después de que Kurt Cobain se quitara la vida, el brasileño murió en Ímola. Al igual que ocurrió con el líder de Nirvana, la leyenda se convirtió en mito. Las muertes prematuras e inesperadas son capaces de elevar a cualquier persona al pedestal de héroe, y aunque Senna se ganó dicho título en pista, su trágico fallecimiento avivó aún más su ya misteriosa figura. Se hicieron homenajes, documentales y películas, y en todos aparecía el antihéroe, Alain Prost. El hombre que ganó su título de 1989 gracias a la intervención del, ¡sorpresa! también francés Jean Marie Balestre -presidente de la FISA-, el hombre lento y cobarde que abandonó Ferrari y se tomó un año sabático para no coincidir con Senna en Williams, la figura que "obligó" a Nigel Mansell a emigrar a la Indy. Prost, el sucio francés que ganaba en los despachos y despotricaba contra su coche o las maniobras rivales, el enemigo no ya de Senna, sino de toda la afición a la F1, y perfectamente retratado en el documental dirigido por Asif Kapadia y estrenado en 2010.

Prost, el mismo hombre que tan solo ganó 51 Grandes Premios, consiguió 33 poles, 41 vueltas rápidas, 106 podios y se coronó 4 veces como campeón del mundo: 1985 (por delante de Niki Lauda), 1986 (ganando a los todopoderosos Williams de Mansell y Piquet), 1989 y 1993. Un palmarés demasiado abultado para un hombre que se apoyaba en las trampas y el juego sucio (aunque exceptuando el toque con Senna en 1989 no tiene ninguna mala acción reseñable en pista), ¿no?. Quizá tendríamos que replantearnos los adjetivos anteriormente usados, a lo mejor no es el hombre lento y matemático que corría para quedar sexto, es posible que no apoyara su carrera deportiva en la política, tal y como apunta John Bisignano en el documental Senna; quizá Prost sabía correr, y puede que tuviera un ritmo demoledor en carrera, que no fuera un cobarde. A lo mejor Alain Prost tiene el apodo de "El Profesor" por alguna razón.

"Es el mejor que he conocido, no hay ninguna duda. Como piloto está un paso por encima de todos contra los que me he enfrentado; es brillante en todos los aspectos... y es terriblemente rápido" Esas son las palabras Keke Rosberg, piloto contra el que Prost se batió el cobre en 1986 dentro de McLaren. Hay que recordar que Alain fue quien "retiró" a Niki Lauda, que le puso el apodo de "Fast son of a bitch", "Rápido hijo de puta" en español. 

Nadie duda del temperamento frío y calculador del piloto francés dentro de la pista. Sí, el galo llevaba a cabo carreras "tácticas" para conseguir el botín suficiente de puntos que le permitiera asegurarse el campeonato, tal y como hizo en las últimas citas de 1985. Esta imagen ha sido ampliamente criticada, la gente quiere ver pilotos que lo den todo en todo momento sin pensar ni importarles las consecuencias de sus acciones. Y, sin embargo, la inteligencia en pista es una de las cualidades más valoradas por los expertos. No obstante, Prost demostró innumerables veces su pericia con el pie derecho. En 1986, durante el Gran Premio de Bélgica Prost tocó la barrera interior de La Source y posteriormente colisionó contra Berger, lo que dañó el alerón delantero y la parte trasera de su McLaren. Tras parar, "El profesor" consiguió llegar hasta la sexta posición con un coche que, según el diseñador del equipo, John Barnard, parecía un plátano. Sin embargo, la cobardía del francés quedó retratada en 1988, al no levantar el pie cuando Senna lo arrinconó contra el muro en Estoril, a casi 300 km/h; o en 1986, cuando se apeó de su coche para empujarlo en el asfalto de Hockenheim, con bólidos pasando por su lado a 230 km/h.


En 1988, Senna, según las recomendaciones de Prost a Ron Dennis, ingresó en el equipo, y con él trajo a la gente de Honda. A la hora de hablar de la rivalidad entre ambos dentro de la escudería de Woking, pocos recuerda este último dato. Es recurrente decir que el francés consiguió su título de 1990 gracias a la intervención del entonces presidente de la FISA, Jean- Marie Balestre; pero nadie apunta que Alain vivió dos años en una formación en la que la marca que ponía los motores tenía una estrechísima relación con su compañero de equipo, pues a parte de toda la colaboración publicitaria, Senna ayudó a desarrollar el modelo NSX de Honda. No se trata de una acusación, pero al igual que Prost pudo tomar ventaja de sus "juegos políticos", Senna pudo obtenerla de su relación con Honda. El enemigo estaba en casa, y la casa, se inclinó hacia Brasil. Décadas después, ocurrió lo mismo dentro de McLaren, pero ahora con Hamilton y Alonso. Y por mucho que a algunos les duela, el papel de Prost le tocó al español, quien, por cierto, tiene una técnica y una actitud al volante muy similar a la del tetracampeón francés.

Dentro de este juego, ni hay víctimas ni hay culpables, simplemente se trata de dos formas de ver una historia y de interpretarla. Sin embargo, ¿por qué cada vez que se habla de la rivalidad interna dentro de McLaren durante los años '88 y '89 es Prost quien sale perdiendo? En mi opinión, Senna consiguió su propósito: aplastar al francés tanto dentro como fuera de pista y, premeditadamente o no, el brasileño hizo quedar al francés como un auténtico perro. Tal y como apuntábamos párrafos atrás, la muerte de Senna fue el culmen del carisma y la simpatía que despertaba magic. Pero, ¿qué hubiera pasado si Prost hubiera sido el conductor del FW16 durante el Gran Premio de San Marino de 1994? ¿Cómo sería la historia si Prost hubiera muerto en carrera y Senna siguiera vivo? Quizá lo veríamos todo con ojos diferentes. Quizá nos acordaríamos de los años en los que Prost vivió en McLaren bajo el yugo de un compañero que tenía el respaldo de toda la escudería y del fabricante de motores. Se hablaría de Ayrton como el tramposo que arriesgó su vida para echar a Prost de pista en 1990 en Suzuka y así ganar su segundo título. Nos referiríamos a Senna como un lobo con piel de cordero, alguien que jugaba con su imagen para caer bien fuera de pista, pero dentro era un corredor sucio y temerario.

No, evidentemente, esa no es la imagen de Senna, y tampoco creo que sea la realidad. Desde mi punto de vista, Ayrton fue un extraordinario piloto y una magnífica persona que murió en terribles circunstancias. Pero Prost no es el lobo. Es uno de los pilotos más grandes de la historia, me atrevería a decir incluso que de los 5 mejores, que vivió en una época difícil y que dio al mundo una imagen que no se correspondía con la verdad. Todos echamos de menos a Senna, pero como el mismo astro brasileño dijo en San Marino minutos antes de morir, "We all miss you Alain".

4 comentarios:

  1. La maniobra de Senna de Estoril http://dai.ly/x1ul3s7

    Cuanto daño ha hecho el documental de Senna a muchos nuevos aficionados. Gracias por escribir este artículo reivindicando uno de los, también para mí, mejores pilotos de la historia.

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  2. Muchas gracias a ti por dejar el comentario, como creador del blog significa mucho para mi ver que las cosas que escribo despiertan curiosidad en la gente. Hablando del artículo, te diré que soy aficionado a Senna desde siempre, sin embargo nunca me han gustado los fanatismos y he ido persiguiendo la objetividad, por eso decidí escribir este artículo, para demostrar que no tenemos que fijarnos en lo que dice un simple documental, y menos uno que se titula "Senna"...

    De verdad, muchas gracias por el comentario. Espero que sigas leyendo y disfrutando del blog, y que comentes mucho más, que estaré encantado de responderte y debatir contigo ;))

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    Respuestas
    1. Ya está añadido a mi lector de RSS para no perderme ninguna entrada ;)

      Un saludo

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  3. Senna y Prost no han necesitado la "ayuda" de sus compañeros para ser campeones. Tal el caso de Vettel y por supuesto de Schumacher. Por eso son los mejores y en ese camino va Lewis Hamilton

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